Unquillo Soho
– Detetive Cachunkan ¿cómo etá? -Oficial… Muéstreme el cadáver. -Sí, subamo la ecalera , que ashiba é. Subieron las escaleras. Entraron en la habitación y ahí estaba. No tocaron nada, por lo que seguía sonando música de la lista de reproducción de su computadora. Ciudad de locos corazones podía escucharse al entrar. El cuerpo se encontraba sobre la alfombra y parecía descansar. Tenía los brazos detrás de la cabeza y las piernas cruzadas. Al lado había un frasco de laboratorio y un cuaderno lleno de anotaciones. -El sujeto se encarrrgó de dejá muchos mesaje . Y, aparte de eso, en el feibul dejó má. –dijo el oficial con mucha dificultad. -¿Pudieron determinar de dónde sacó el cianuro? -No señol , nuetros epertos siguen invetigando . -Gracias, oficial, lo veré luego. Agarró su teléfono y marcó un número. Llamó a un ami...