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Mostrando entradas de diciembre, 2019

Dónde está la paz

Podrido de todo, de la gente, de la vida, de mi visión de la gente y de la vida, decidí salir a caminar. Era un lunes, 4 a.m., la ciudad es hermosa con las luces públicas, o las de algunas casas, locales, etc. Tampoco hace ese calor del orto que te quita la energía hasta para ir a cagar, ni pasan los amargados conductores que te miran mal, vocinean o no te dejan ni cruzar. Además, puedo caminar por la calle, ya que por las veredas tengo que agacharme con los árboles cortados a medida  gremlin  e ir como esquivando obstáculos. Como es la costumbre, mientras caminaba me sumergí en mis pensamientos obsesivos. Esos que nunca paran y a los cuales no les encontré solución; esa ansiedad que creo que es mi amiga, que me salva controlándolo todo, pero que me termina quemando el mate seguidamente. ¿Qué solución busco ante mi vida? Se me ocurre que sencillamente es tener paz… pero, ¿cómo alcanzarla si nada de lo que hago me llena, o termina en el olvido rápidamente? Quizás las cosas s...

Visitar a nadie

En medio de carencias, de tedio, de vacío, me piden que los visite: a través de imágenes llenas de luces ocultando cada mínima sombra con esfuerzo. Comparando, esperando mi cambio. Pero no habrá nada; ni un nuevo yo, ni mi yo verdadero. De todas formas, no hubo nadie para ellos… a lo sumo sus prejuicios e intereses. Entonces, digo: mejor es visitar a nadie, y enviarles una sonrisa en una foto; el vacío que esperan.

Un poco más libre

¿Cómo se hace cuando hay traiciones por todas partes? Es decir, cuando todos te traicionan o la confianza es imposible. Cuando sabés que sos malo, inadecuado, defectuoso; descartable. Pero en realidad no lo sabés, sino que actuás “como si”, y lo descubren los otros ¿Quiénes? todos. Y tu atención se desvía, no quiere aprender, solo huir. Vivir huyendo. Y pasa que es imposible estar, permanecer, ser. ¿Será que se solucionará un día por casualidad?  Y yo, me encontraré a mí mismo, me apresaré o aislaré, aguantaré el dolor más desgarrante… Me obligaré a sentir, y qué terror da sentir. Y es que solo hay tristeza, y está podrida; en la panza. ¿Cómo llegar a revolver las tripas? Si yo no quiero, nadie quiere hurgar en medio del petróleo a ver si encuentra el hueso de dinosaurio, para estudiarlo, para saber su historia, para determinar qué es cada marca. Y el fósil termina comunicando un vacío, un reptil sin alma que solo se posaba en el sol, y eso es todo. Es más sencillo, mejor, converti...

Education Sciences

-¡Chicas, chicos! ¿¡Quién está motivado hoy!? ¿Están preparados para una clase poderosa? -¡¡¡ ZIIIIIII !!! –gritaron todos -¡¡¡Bueno!!! Comencemos… Usted, ehh… Emilio, ¿no? -Sí. -Como recordará, hoy, en nuestra AGENDA PODEROSA, teníamos planeada una clase de debate. Esto sirve para mejorar la educación y lograr un pensamiento crítico en nuestros alumnos.  Me gustaría que empiece diciendo qué opina sobre la materia con total libertad así lo hablamos entre todos y mejoramos desde nuestro lugar ¡¡¡EL CONTEXTO EDUCATIVO!!! Y luego ponemos el hashtag  #clasesincreíbles , y lo compartimos y revolucionamos ¡¡¡LA EDUCACIÓN!!! Y… ¡¡¡LA DIDÁCTICA!!! -¡¡¡ ZIIIIII !!! – de nuevo gritaron todos. -Bueno. Creo que… -¡¡¡ADELANTE, DIGA!!! Así todos debatimos. -Lo que pasa es que, bueno, yo no me las sé todas, pero creo que todo depende del contexto. O más bien el contexto social es lo que cambia todo. Y esta autora  María Baggio,  eh, roza la autoayuda. Es decir… ¿Po...

Dolores

No había nada. Estaba en la nada… Un suelo blanco de algodón, un horizonte infinito. Pensé: debe de ser un sueño. Generalmente, cuando pensaba que era un sueño (dentro del sueño) no era motivo para darme cuenta y tener un sueño lúcido, sino que seguía dentro de él viviéndolo como si no lo fuera. Al instante, de repente, ya estaba en otro lugar, pero se sobreentendía que seguía siendo en esa nada blanca. Dentro de una casa muy parecida a la de mi bisabuela, específicamente en la parte que se recibían visitas, yo estaba sentado en uno de los sillones. En frente, el escritorio de mi bisabuelo, hermoso, de caoba, con un vidrio grueso encima, y detrás, una biblioteca impecable. En un sillón a mi izquierda estaba sentado un tipo que jamás había visto en mi vida, raro, porque en mis sueños suelen aparecer personajes conocidos por mí y a veces estos son unos en el cuerpo de otros. -¿Estoy muerto? -No. -¿Es un sueño? -Tampoco. -¿Quién es usted? El tipo ahora tenía cara. En mis ...