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Mostrando entradas de junio, 2019

Superación personal II

-Hola, ¿tiene fuego? -¡NO! -Tranquilo, hermano ¿Qué le pasa? -Nada, tome el puto fuego. Lléveselo. Se prendió el cigarro y se guardó el encendedor en el bolsillo. Luego dijo: -Mire, no tiene por qué estar amargado. La vida es hermosa, disfrute el momento. No contesté y se quedó mirándome con una sonrisa y los ojos achinados. Era un tipo que tenía unos pantalones verdes con rayas azules, ojotas, una remera de  Callejeros , un intento de barba, un corte pelado de un solo lado y esa sonrisa que se torcía cada vez más, pero que por debajo de lo forzoso en ella se podía notar un prejuicio hacia mí:  No entiende nada de la vida, está dentro de la matrix. Me tocó el hombro y se tambaleó un poco, tosió y me dijo: “namasté”. Sacó unos yuyos de su bolsillo trasero y me los tiró sobre de la camisa. -Gracias, estoy bendecido. Un gusto, chau. -Espere, no se vaya. -Y ahora qué –dije mientras me sacudía la ropa. -Mire, ¿Sabe usted que está dormido? -¿Parezco dormi...

No me jodan, el auto está en la playa

Supongamos que vivimos en una familia de clase media y la actitud crítica más rebelde es decir “al país se lo saca adelante laburando”. Crecés y te volvés un adolescente estúpido preocupado por cosas pubertas, la imagen y unas ansias tremendas de ser exitoso. Lo que sea que toda esa mierda signifique. El mundo es un lugar hostil a menos que estés motivado y quieras trabajar, todo depende de vos, el contexto jamás te excede, sino que vos sos responsable de toda la mierda que te pasa. Si algo te pasa podrías haberlo evitado siendo inteligente y haciendo lo correcto, lo que sea que esa mierda signifique también (pero significa “bajá la cabeza, sé sumiso y recibí órdenes de cualquier tipo de salame que represente una autoridad). Entonces, todo el día pensás: tengo que hacer esto, aprender esto, mejorar esto. Te esforzás, te obsesionás. Cualquier tipo de vagancia es inaceptable, castigable. Como nunca recibiste un sorete de afecto sos un tarado que no sabe qué hacer para llamar la atenc...

Superación personal

¿Por qué siempre me repiten que soy un vago de mierda? Bueno, me paso la vida “estudiando” y vuelvo borracho los sábados seguro, los viernes a veces y el resto de los días de la semana depende de qué haya, algo que me haga escapar de la vida verga que tengo. Pero si sigo así me van a correr de la casa, así que mejor pongo en  youtube : “cómo dejar de ser vago” y me veo todos los putos videos que aparezcan ahí. Después pasarán los meses y haré toda la mierda que dicen los videos y los blogs (no hay plata para psicoanalista). Bien, durante la semana estudiaré cuatro horas, me ejercitaré una (en mi casa no hay plata para gimnasio), y pensaré un emprendimiento para generar ingresos; en internet también explica cómo hacerlo sin un peso. Pasarán los meses y me iré creando un ideal de hombre perfecto, por ejemplo, el abogado, el médico, el empresario, el contador y todo eso que anda rondando en el inconsciente colectivo. En mi caso creo que tengo que aspirar a una especie de divulgado...

Descorchándose las venas II

Andaba por la ciudad de noche al re pedo, y bien en pedo, pensando en que me quedaban sólo seis cigarros que tenía que cuidar para no quedarme sin fumar el resto de la noche. Mientras caminaba sin ocurrírseme a donde carajo ir, pasé por una plaza y me senté un rato. Prendo un cigarro. Uno menos,  boló . En eso se me acerca un tipo que no vi llegar, que por cierto, tenía en la cabeza un nido con una paloma incluida y lleno de mierda. Ya he visto de todo, pensé, y el tipo habló: -Hola amigo, ¿tiene un cigarrillo que me convide? -Sí señor, me estaban sobrando. Saque. Sacó dos el hijo de puta. A uno se lo guardó y al otro lo acercó a la asquerosidad esa que tenía en la cabeza: la paloma se tiró un pedo y lo prendió. -Qué agradable que es usted, buen hombre ¿Puede explicarme qué está pasando? -¿Cómo dice? -¡Que qué carajo está pasando! Es un asco lo que acaba de hacer, y ¡¿por qué mierda tiene una paloma y un nido en la cabeza?! -Mire, amigo… usted tiene una pierna lle...

Descorchándose las venas

Tedio tedio tedio. Tedio, inhalación, tedio. ¿Cómo trato de huirle? Pensando boludeces. Cegado por una casi abogada buscaba huir a un lugar feliz. Había que construir, juntos, todo eso. Creía ser una persona abierta a todo… uno cree ser consciente de lo que hace hasta que una torre de mierda te devuelve al mundo; la nube de pedos en la que vivías tenía que estallar en algún momento, es eso o quedarse sin el colon. Así, de repente, me encuentro en el lado contrario. Una profesora de arte, mates con limón. Destapo un vino, prendo un cigarrillo y viajo por mi cabeza. ¿A dónde fue a parar la sensación de paz que tenía cuando jugaba  skyrim  todo el día? Decidí que mi vida sería un juego, que desarrollaría todas las habilidades que eligiera. Buscaría el mismo sentir que me daba el juego. Ah, pero no fue tan fácil: la paz se fue, ya no era seguro. Pasar de freak a normal se convertiría en todo un reto. El hartazgo te da la energía para arrancar y sentirte todo un guerrero,...

Trabajo con Holmes III

Estaba hackeando la cuenta de mi ex cuando, de repente, me empezó a doler un huevo. Me fui entonces al urólogo. El tipo me dice: “dejá de joder con las computadoras, tanto aprender ingeniería informática te apretaste bastante el huevo con la silla”. Bueno, dije, y me fui a la mierda. En el camino me preguntaba, ¿Qué sentido tiene todo lo que hago si un día te puede doler un huevo? Llegué a mi casa, abrí la puerta, cerré la puerta, hice girar la llave, la llave hizo click, entré, caminé creo unos 30 pasos hasta mi cuarto, apagué todo mi laboratorio de espionaje compuesto de seis pc. Pensé: bueno, esto debía terminarse, tengo que aprobar mis materias, tengo una vida propia ¿no? en eso, veo mi cama y había una nota, la agarro y la leo: No busques excusas para molestarme: Comprendo. Sos pobre. Entonces tenías que olvidarte la plata en casa de vez en cuando para comprarte un auto. No pasaba nada, entiendo de dónde proviene eso y más. Voy a seguir siendo yo mismo, molesta al princip...

No te lo deseo

No quieras ansiedad ni tampoco fobia social, ver hostilidad en todos, en todo. No quieras ni te imagines tener culpa por todo; por lo que tiene una razón y lo que no. Menos, visiones atribuirte, la responsabilidad de todo lo que te ocurre. ¿Te enfermaste? Es porque no hiciste lo correcto, jodete. ¿Tuviste un accidente? Son las malas juntas, te lo dije, jodete. “No desperdicies tu vida”, “hacé algo productivo”; Por tus propios medios andá y resolvé tus problemas solo. Suena lógico, pero, ¿cómo de niño se consiguen los medios? En la pobreza se padece y se muere de esto todos los días. Pero esto, que no te lo deseo, puede llamársele  pobreza de clase media . Esto lo padece el hijo de una familia que merienda en  Starbucks . No te deseo que caigas en los excesos, pero más que caer en ellos, no te deseo que los necesites; no te deseo que una vida sobria sea tedio, que sea soledad y que sea, tiempo contado; que sean deudas, no deudas externas, sino con tu propia familia, por hab...

LOGOS

Volaba por la ciudad, ansioso, veloz. Cruzaba las calles. Veredas, locales, gente; colores, figuras. No distinguía. Las personas no me gustan; prefiero mi lugar, mis obsesiones. Quiero alcanzar mis intenciones, comprender cosas. Entender cómo funciona, cómo se juega a ser una persona más, entre otras. A escapar del ego o… ¿aceptarlo? A buscar, o pensar por qué se buscan respuestas. Luego, destrozarlas y volver a empezar. Cruzo la plaza principal y veo, de reojo, a la luna y su verdad. Y La consumía un libro. Sus neuronas recibían símbolos y los transformaba. No leía nada que no la enviciara, al contrario, no le importaba vivir. Estaba seguro, con solo ver, de que no le gustaban los Helados. También de que, si la conociera, me diría “No vi Game of Thrones”. Opinaría que está podrida de: La luna, Harry potter, los amaneceres, los atardeceres, las películas de Hollywood, y de las frases en las fotos de perfil. Si me hubiera visto, no le habría imp...

Otra ves la primera cuerda II

 Hacía ya una hora esperaba que me atendiera la endocrinóloga y hacía un calor insoportable. Al lado mío se sentó una viejita que llegó desde el fondo del pasillo mirando todas las puertas. -¿A qué doctor está buscando? -Al cardiólogo Masodea, Carlos. -A ver… es el de la última puerta, recién entró una persona. -Gracias mijito, ¿Usted a quién espera? -A la doctora González. Se abrió la puerta del Dr. Masodea, salió una persona y llamó a otra, entre medio, se paró la viejita y le cerró la puerta en la cara. Me llamó la doctora y entré en el consultorio. -Hola Emi ¿Cómo estás? -Bien ¿Y Usted? -Bien… Hubo un silencio incómodo y luego me dijo que le diera mis estudios, se los di y comenzó a analizarlos. -Mmm… sí; vamos a tener que aumentar la dosis de la t4, a 75. ¿La estás tomando bien? -Creo que sí, la tomo apenas me levanto, en ayuno, y luego desayuno. -¿La tomás siempre a la misma hora? -Sí. -Y después de tomarla, ¿desayunás sin fibras? -Mmm, no ...

Otra vez la primera cuerda

  Entramos en  Johnny Crocs ; sí, como el calzado de goma. Pedimos el tubo de cerveza y comenzamos a tomar. -Che, ¿y cómo te va con la filosofía? Dijo  Panchi. -Bien supongo. La vengo remando, no tenía la costumbre de estudiar. -Ah… Bien ahí, seguile metiendo entonces. Pusieron un tema de  Ciro y los persas , luego uno de  Los ratones paranoicos  y al final uno de  trap  que no ubico (son todos iguales). -Emi, vos nunca creés en nada ¿no? -Sí, creo en bastantes cosas, sino pierdo el norte. ¿A qué va la pregunta? -¡A que no crees en nada! Dios existe, mirá, yo estudio medicina y nunca dejé de creer. -¿Y no creés que eso podría limitarte? -¡NO! ¡Al contrario!, mientras más entendés cómo funciona “la unidad del cosmos” ¡más sabés que existe! -¿Por qué insistís tanto en que crea?, realmente me cuesta creer, ya está, dejalo así. -Es que no creer te limita hermano, ¡tenés que creer!, creyendo te vas a transformar, vas a es...

Trabajo con Holmes II

“Emi, para que entiendas, si te tengo que explicar cada movimiento que hago, debería mandarte a estudiar mi carrera ¡seis años!” me dijo y luego, se fue alterado al kiosco a comprar cigarrillos. La chica pollo y su bronceado de Miami, que trabajaba con él, me miró como si fuera la peor lacra y dijo: “Todo esto es para el cabeza de cubo, yo no pienso ver un centavo… chau que estés bien” (vieron los centavos). Bueno, salí del estudio jurídico, y me fui a mi casa. No había matado a nadie, sólo sucede que para hacer ciertos trámites, el mismo sistema ya te encaja un abogado, o dos. Recuerdo Que el  niño perno  decía cosas como: “estudio para tener un bmw” o “No sé porque estudio, mi mami me obligó je je”; Bueno, yo estudio para ser como  Steve Jobs , o como  Rockefeller , ya saben, se esforzaron, salieron de la pobreza comiendo tierra y ¡ERAN MILLONARIOS! Tú puedes, yo puedo, él puede, vosotros podéis y si no lo lográs ¡muérete y púdrete por ser un sucio y asqueroso v...

Trabajo con Holmes

   ¡Entiendo tanto ahora a Manuel Soto! Estoy, un día, en cualquier lugar y sin querer, me entero que Lizondo amaba a Daiana; Que Daiana era hombre y, que no era Daiana. Que “la muñeca” se enamoró del extranjero y, que el extranjero, quería que se vaya a vivir con él; mientras ella seguía con tal o cual. Que “el Borcho” dientón no era más que un don nadie para Mayra. Que la madre de “la turca”, esposa del turco, hablaba con su ex novio por Facebook. Que el pendejo, lloraba por la pendeja a las tres de la mañana y la iba a buscar. Que la Mirian, que es tan buena y quiero tanto, era una piba bolichera, por eso le debía decir que no.  Que Rufina vive  Tierra del Fuego  y que sabe cosas mías y que, ¿para qué va a gastarse en Marlon si todos sabemos cómo es? Pero bueno no te metas, yo no me meto, él no se mete. Pero te metés, me metés. Así en un día o dos o tres, sé todo esto. “Y diré más” diría Masson. ¿Seré yo un Raimundo? No sé para qué se todo esto, pero lo sé...

Aviones

Me encuentro sentado en la silla de mi living, si es que esto se puede llamar living. Mi cuerpo está encorvado, los brazos cruzados, a la mirada la tengo clavada en la línea que se forma entre la pared y el techo. Estoy pensando demasiado, no soy ningún pensador ni nada, lo que pasa es que salir me da miedo, prefiero estar acá fumando y pensando cómo voy a solucionar cosas de mi vida que no tienen solución, pero quizás las tengan. No, no las tienen. Agarro un cigarro, lo prendo, lo fumo y el humo pasa a formar parte de mis venas y las venas, llenas de humo, me dan placer. El cuerpo se relaja, los ojos se entrecierran, la visión se pone borrosa y cuando se aclara de a poco, empiezo a ver una imagen, una imagen  nuestra , en la cual tirábamos avioncitos de papel por la ventana de un noveno piso. Nunca se me ocurrió qué habrá pasado con esos aviones, quizás uno le pegó a un tipo en el ojo, lo hizo tropezar y cayó en  La Cañada.  Quizá el otro nunca dejó de caer, siguió...

12/02/2019

Suena el despertador del celular a las 6. Me levanto. ¡Mierda! ¡Un alacrán! Paseándose cerca de la puerta de mi cuarto. Me pongo una zapatilla, lo piso, lo pateo lejos, me saco la zapatilla. Me baño, preparo todo y me voy al laburo. Llego al laburo. ¡Mierda! ¡Más historias clínicas! Trabajaba en facturación, en el sanatorio  Rojas . Me siento en el escritorio, armo el mate, pongo música y me pongo a facturar. Se abre la puerta. Mi compañero: “¡Hola, Emi! Acá te traigo más historias clínicas”. ¡Oh!, Lo ansiaba tanto, gracias. Empiezan a caer los viejitos de  pami . Los empiezo a atender, cosa que haré todo el día, junto con la facturación. Pero eso era lo bueno de mi trabajo. Suena el teléfono, la contadora: “Hola Emi,  bla bla bla  y necesito  ta ta ta ”.  Me levanto de la silla, me estiro un poco, me acerco a la ventana, veo un rato hacia la calle. Se abre la puerta. Mi jefe: “¡Dejá de mirar pajaritos y ponete a laburar!”. Sí, señor Miguel, disculpe. “...

01/01/2019

María, María Dominga Concepción del Niño Jesús, apellidada Masri. Era una mujer de 48 años que no tenía expresión y se dedicaba a la contaduría. Se casó hace varios años con un exitoso abogado, rico, sin personalidad, pero que servía para las fotos en las redes sociales. Ya no sabía para qué subía fotos y acumulaba dinero. Yo sí. Pero me da paja contarlo. Entonces estábamos Gerónimo y yo, en la  AFIP , tratando de hacer entender a María Dominga Faustina Sarmienta, Masri,  que necesitábamos abrir una cuenta.   -No puedo, tiene que traer fotocopia de su culo, a su contador, su abogado, al presidente, al papa, etc… -decía, mientras se le caían las migas de la tortilla que acababa de morder sobre su taza de café, que por cierto, era de pikachu. En su escritorio, además de la taza de pikachu, había fotos de  Carlos  El Indio Solari  Jalil. Su hijo.   -Vamos a la mierda, después hacemos el trámite. –dije, y nos fuimos a la plaza principal...

05/08/2018

Esparcía la humareda, mientras balbuceaba, con el movimiento del cigarro que tenía entre sus dientes, y dejaba ver sus ojos que me miraban como se mira a una mierda sin importancia. ¡Quiero vale 4! –Me dijo- y apagó el cigarro en el cenicero. Miré mis cartas: un as de espada, un cuatro de basto y un dos de espada. Me voy al maso nomás -dije. De repente el lobo me miró como si fuera todavía una mierda, más mierda y se rió ¿Sabés cuál es tu problema? –Dijo-, tu problema es que estás todo el tiempo preocupado por estupideces, se te nota en todo momento, todo el día, así estés ahora jugando conmigo o estés con tu novia, o como sea… ¿Qué te molesta?, ¿es tu familia?, ¿tu trabajo?… Mirá, el mundo es una mierda, tuviste una vida de mierda en algunos sentidos… [Mientras decía esto tiró un vaso de cerveza sin querer con su codo sobre la mesa, lo ignoró y se prendió otro cigarrillo]  ¿Qué le vas a hacer? –Seguía- Jodete, a ver, pero jodete bien jodido, o sea ¿podés hacer algo? No. Buen...

03/12/2018

Un libro y un mate amargo, siempre. Leo dolor, pienso rencor, injusticia sin olvido, siempre. Un revoltijo de toxicidad emocional, mental. Un vacío. Prejuicios de mí, pesos que cargar, el tiempo está contado. Siempre. Una lucha de años que no va a terminar, un lugar que alcanzar sin medios, un tabaco de placer momentáneo que no quiero. El aplastamiento del remordimiento. Siempre. El terror de saber que lo que sos es gracias a lo que no quisiste en tu vida. Otro sorbo, una portada de Nietzsche. ¿Perdonar?, ¿dejar de decir las cosas como son a cambio de tranquilidad? Nunca.