Corazón Ortiva
Conversaba con un viejo amigo que me encontré haciendo yo, un tanto incómodo, la cola para pagar la factura del internet –de mi novia, ya que yo no tengo el servicio-. Como siempre, estoy para socializar con alguien, sea quien sea. -Siempre fuiste medio ortiva vos, ¿no? -Sí. –contesté mientras miraba la fila a través de mi ansiedad, a ver si así podía adelantar el tiempo y pagar de una vez. -Y, ¿por qué, che? Si no te hacíamos nada malo en la escuela. Bueno, era raro que seas muy callado, pero qué sé yo, éramos todos pibes. -No sé, Juanchy, muchos mambos. -Bueno –dijo e hizo un gesto agrandando sus ojos, torciendo la boca y mirando luego hacia un costado, como pensativo, que se podía traducir algo así como “Qué raro, qué le pasa”. Pagué y me fui a la verga. Y como siempre, bien de obsesivo, analicé la situación reflexionándola. La relacionaba con los demás hechos recientes y la poca mierda de Foucault que se me grabó en una clase. No alcanzab...