Descorchándose las venas II
Andaba por la ciudad de noche al re pedo, y bien en pedo, pensando en que me quedaban sólo seis cigarros que tenía que cuidar para no quedarme sin fumar el resto de la noche. Mientras caminaba sin ocurrírseme a donde carajo ir, pasé por una plaza y me senté un rato. Prendo un cigarro. Uno menos, boló . En eso se me acerca un tipo que no vi llegar, que por cierto, tenía en la cabeza un nido con una paloma incluida y lleno de mierda. Ya he visto de todo, pensé, y el tipo habló: -Hola amigo, ¿tiene un cigarrillo que me convide? -Sí señor, me estaban sobrando. Saque. Sacó dos el hijo de puta. A uno se lo guardó y al otro lo acercó a la asquerosidad esa que tenía en la cabeza: la paloma se tiró un pedo y lo prendió. -Qué agradable que es usted, buen hombre ¿Puede explicarme qué está pasando? -¿Cómo dice? -¡Que qué carajo está pasando! Es un asco lo que acaba de hacer, y ¡¿por qué mierda tiene una paloma y un nido en la cabeza?! -Mire, amigo… usted tiene una pierna lle...
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