Superación personal


¿Por qué siempre me repiten que soy un vago de mierda? Bueno, me paso la vida “estudiando” y vuelvo borracho los sábados seguro, los viernes a veces y el resto de los días de la semana depende de qué haya, algo que me haga escapar de la vida verga que tengo. Pero si sigo así me van a correr de la casa, así que mejor pongo en youtube: “cómo dejar de ser vago” y me veo todos los putos videos que aparezcan ahí. Después pasarán los meses y haré toda la mierda que dicen los videos y los blogs (no hay plata para psicoanalista). Bien, durante la semana estudiaré cuatro horas, me ejercitaré una (en mi casa no hay plata para gimnasio), y pensaré un emprendimiento para generar ingresos; en internet también explica cómo hacerlo sin un peso. Pasarán los meses y me iré creando un ideal de hombre perfecto, por ejemplo, el abogado, el médico, el empresario, el contador y todo eso que anda rondando en el inconsciente colectivo. En mi caso creo que tengo que aspirar a una especie de divulgador de la filosofía que tiene un bar con cuadritos de Kant y de Rousseau en la pared. Pasarán los meses y habré ahorrado $1000 vendiendo nueces, pero me dolerá el estómago y los ahorros se me irán en el plus del gastroenterólogo. El haber dejado los vicios me dará una ansiedad que te la regalo. Lo que no podía gastar en psicoanalista lo terminaré gastando en deudas. El psicoanalista me dirá no importa, pagame cuando puedas, soy comprensivo, pero si podés no te demores más de dos semanas.  Iré luego en busca de comprensión real, buscaré en la familia primero (sabiendo que es en vano) y me dará aún más bronca, entonces iré a mi novia y ella entenderá pero no quiero joderla, así que voy con mis amigos y luego no querré joderlos a ellos. Entonces voy y me compro unos Phillips 20y un pack de latas ¡qué se vaya todo a la mierda! Pero cuando lo hago QUÉ GRAN SUERTE LA MÍA, aparece el gauchito gil ¡el mismísimo! Es mentira cómo lo hacen en las estatuillas mal pintadas, es un tipo elegante, de traje y lleva una escarapela, y también habla con un acento europeo muy fino. Y me dice: “te estuve observando, YO TE VOY A AYUDAR”.
-Muchas gracias, de verdad, ya no sabía qué hacer conmigo.
-Mirá, para empezar tirá esas latas de cerveza y esos cigarrillos.
-Eh…pero, ¿ahora? No puede ser desp…
-¡AHORA!
-ok – tiré todo en el contenedor que estaba en frente del kiosco. Adiós a mi último dinero mal gastado.
-A eso voy, leo tus pensamientos. Tu dinero ¡VERY MAL GASTADO! Deberías haberlo ahorrado aunque sea nada y juntarlo, todo suma.
-Bien, eso ya lo sé pero ya estaba podrido.
-No hay tiempo para estar podrido, ni para llorar, ni para nada. Primero lo primero: juntar el capital y con mucho esfuerzo lograr tus metas. Tenés que alcanzar el éxito y recién vas a poder hacer lo que se te dé la gana, economía básica.
-Pero llevo meses y meses haciendo esta mierda.
-¡¡¡Y podrían ser años!!! ¡Podrías morir y no haberlo logrado!
-Dejá nomás – Volví hacia el contenedor y saqué las birras y los puchos. Abrí el paquete (de puchos) y me encendí uno.
-¡BAH, ESTOY PERDIENDOU MY TIEMPOU AQUÍ! –dijo esto con un acento inglés y sacó su boleadora y comenzó a girarla. Luego agregó: “¡Eres un barbarou y voy a liquidarteu!” Lanzó sus pelotas contra mí y cuando me alcanzaron no morí, sino que mágicamente mi cigarro era electrónico y sabía a menta. Las cervezas eran un maletín con papeles. Yo tenía un traje y estaba titulado, pero no con un título de mierda, era un buen título. Del kiosco partí hacia el primer Jalil que se me cruzara y comenzaría a hablarle de que estaba buscando trabajo, de que estaba totalmente motivado y con ganas de crecer; tenía mucha eficiencia, trabajaba más de la cuenta porque se puede, estaba dispuesto a cobrar menos y hacer más y también a, incluso, hacer emprendimientos aparte, porque desde este momento el día tenía 48hs, todas utilizables porque mis necesidades y sentimientos se resolvían solos. Además el país y el mundo de repente eran un lugar hermoso, todo funcionaba bien (siempre y cuando todos sean como yo). El aclamado empresario me dio trabajo y empecé una vida feliz, encaminada hacia el éxito. Ahora mis padres y familiares cercanos me aceptarían y aclamarían ¿Cómo no se me había ocurrido hacer caso desde el principio?
Mentira, las bolas me reventaron el cráneo y no tenía para pagar una cirugía así que terminé en el San Juan, donde me ataron la tapa de los sesos con alambre sin anestesia.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Descorchándose las venas II

Transvaloración de toda la Mierda

AKRASIA