Trabajo con Holmes

 
 ¡Entiendo tanto ahora a Manuel Soto! Estoy, un día, en cualquier lugar y sin querer, me entero que Lizondo amaba a Daiana; Que Daiana era hombre y, que no era Daiana. Que “la muñeca” se enamoró del extranjero y, que el extranjero, quería que se vaya a vivir con él; mientras ella seguía con tal o cual. Que “el Borcho” dientón no era más que un don nadie para Mayra. Que la madre de “la turca”, esposa del turco, hablaba con su ex novio por Facebook. Que el pendejo, lloraba por la pendeja a las tres de la mañana y la iba a buscar. Que la Mirian, que es tan buena y quiero tanto, era una piba bolichera, por eso le debía decir que no.  Que Rufina vive Tierra del Fuego y que sabe cosas mías y que, ¿para qué va a gastarse en Marlon si todos sabemos cómo es? Pero bueno no te metas, yo no me meto, él no se mete. Pero te metés, me metés. Así en un día o dos o tres, sé todo esto. “Y diré más” diría Masson. ¿Seré yo un Raimundo? No sé para qué se todo esto, pero lo sé. ¿No sería mejor que me quedara algo de la gente más callada? Digamos, de las personas que me rodean que escuchan, que dicen cosas concretas. Suelen aburrir pero a mí no (los que se aburren son ellos). Se me viene a la mente el extremista que dirá (y dirá más…) sobre mi pensamiento. No, calmate viejo, no puedo discutir con vos, si no vas a salir de ese cerramiento; lo primero es eso, salir… Salir de esta maraña, desprenderse de la intoxicación; el débil, el resentido, te acusará. Si no es evidente lo que decís, calma, investiga, no mandes a matar. ¿Qué decís? Más bien, ¿qué hay ahí abajo? De lo dicho, hay un dicho que se dice, que destapa una emoción, que entreabre una forma de pensar; Que dice que no estás cómodo con algo de alguien que no te afecta en lo absoluto. ¿Es extremista? ¿Daña a las personas? Con fundamento.  A dónde voy o qué máscara uso para salir de esta nube demencial que idiotiza a las personas, este puterío, real o virtual o virtureal; cuando hay cuestiones más importantes. Ahora entiendo a Manuel, que me decía que a las personas les caés bien o les caés mal, no interesa de qué lado estés, buscarán cualquier excusa; el resto del enredo de lo dicho, que se hace visible, es pura máscara.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Descorchándose las venas II

Transvaloración de toda la Mierda

AKRASIA