Un poco más libre
¿Cómo se hace cuando hay traiciones por todas partes? Es decir, cuando todos te traicionan o la confianza es imposible. Cuando sabés que sos malo, inadecuado, defectuoso; descartable. Pero en realidad no lo sabés, sino que actuás “como si”, y lo descubren los otros ¿Quiénes? todos. Y tu atención se desvía, no quiere aprender, solo huir. Vivir huyendo. Y pasa que es imposible estar, permanecer, ser. ¿Será que se solucionará un día por casualidad? Y yo, me encontraré a mí mismo, me apresaré o aislaré, aguantaré el dolor más desgarrante… Me obligaré a sentir, y qué terror da sentir. Y es que solo hay tristeza, y está podrida; en la panza. ¿Cómo llegar a revolver las tripas? Si yo no quiero, nadie quiere hurgar en medio del petróleo a ver si encuentra el hueso de dinosaurio, para estudiarlo, para saber su historia, para determinar qué es cada marca. Y el fósil termina comunicando un vacío, un reptil sin alma que solo se posaba en el sol, y eso es todo. Es más sencillo, mejor, convertir el líquido en combustible para un motor; mientras más rápido sea, mejor para seguir huyendo… y si es posible, volando bien alto. Llegar a la luna, y luego a Marte donde me asentaré. Crearé una nueva civilización que conocerá las estrellas de cerca y quizás en un momento se aburra y empiece a filosofar. Dirán que no eran los dioses, y después dirán que no era el Ápeiron. Al final eran los átomos. Sabrán demasiado, pero se olvidarán de un pasado muy lejano, porque quedará enterrado en el subconsciente. Entonces, decidirán estudiar ese pasado buscando nuevamente un fósil, en un pozo, más lejano que el primero (ahora ya en otro planeta…) Se darán cuenta de que las traiciones que desertificaron la tierra solo se hicieron repitentes, hasta el punto de reflejarse en cada luz, en cada espacio del espacio. No había solución. Solo empezar por ahí antes de levantar enormes naves.
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